domingo, 10 de febrero de 2008

Literapia: leer en el hospital alivia el dolor y permite que el cuerpo enfrente mejor enfermedades.

La técnica comienza a ganar adeptos en el mundo porque la literatura, igual que ocurre desde hace décadas con otras artes (música, pintura o teatro), se está convertiendo en recurso terapéutico.

En España, donde la terapia ha ganado amplio terreno, existe un innovador proyecto en el que participan médicos, filólogos, psicólogos, profesores y escritores, quienes proponen el uso de la lectura y la escritura como un instrumento curativo más. Y no solo en enfermedades psicológicas, sino en dolores del cuerpo.

El proyecto Literapia se aplicará a niños y adultos hospitalizados dentro de una investigación en marcha, que se desarrolla en el Hospital Policlínico La Rosaleda, en Santiago de Compostela (España) y es impulsada por la fundación del mismo nombre.

"Los libros pueden ser otro elemento terapéutico, aún sin explorar suficientemente", señaló Manuel Freire-Garabal, profesor de Farmacología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y miembro de Literapia.

Para Darío Villanueva, ex rector de la USC y director del grupo de trabajo de Literapia, "no se está hablando de que la lectura sustituya a la terapia farmacológica, sino que puede ser útil como tratamiento coadyuvante para algunas dolencias".

En el equipo participan expertos españoles y también procedentes de diferentes países europeos, como Lennart Levi, del instituto Karolinska (Suecia), o el psicólogo Marc Michelle, de la Universidad de Lieja (Bélgica).

Editoriales están interesadas.

Según los primeros resultados, la terapia puede ser más eficaz en las personas hospitalizadas que tienen una disponibilidad de tiempo absoluta y con una mayor proximidad con quienes los atienden.

La ventaja de este método respecto a la terapia con música es que leer y escribir son dos actividades más activas, ya que intervienen todas las facultades de la persona que lee, reacciona ante el estímulo activando su inteligencia y hace trabajar su imaginación, interpretando y completando la trama con elementos propios.

La iniciativa, que se encuentra en una fase de búsqueda del proyecto del género literario más adecuado para cada tipo de patología, ya cuenta con el apoyo de algunas editoriales, que están dispuestas a facilitar lecturas seleccionadas a los pacientes.

También pretende integrar en su comité a autores de relevancia mundial como J.K. Rowling, uno de los máximos exponentes de la literatura infantil y autora de la saga de Harry Potter.

Leer para que no duela.

Las obras literarias no solo entretienen y deleitan el alma de sus agradecidos lectores.

Según fuentes de la Sociedad Española del Dolor (SED), cuando un paciente está leyendo un libro durante cuatro o cinco horas con entusiasmo, atención y emoción, puede conseguir abstraerse de su situación y sentir que no está ingresado en un hospital debido a una enfermedad.

Esto, debido a que la literatura puede transportar al lector y al escritor en el espacio y en el tiempo, alejándolo del sufrimiento y el dolor.

Este fenómeno se debe a que una obra literaria puede separar a quien la lee del sufrimiento físico o psíquico, e introducirle en un universo de magia, fantasía o ficción, del que puede llegar a sentirse protagonista.

Esto puede, al mismo tiempo, proporcionarle al enfermo un estado de felicidad intenso y profundo, según han verificado los investigadores del grupo europeo Literapia.

Letras que aportan inmunidad.

* La literapia podría ser incluida dentro las llamadas medicinas complementarias como la homeopatía, la acupuntura o el naturismo. Se basa en los hallazgos de la psiconeuroinmunología.
* Se ha comprobado que disminuir los estímulos negativos mediante psicoterapia, fármacos o musicoterapia favorecen la respuesta inmunitaria a enfermedades como el cáncer o las infecciones.
* Sus técnicas favorecerían una respuesta inmunitaria al cáncer o las infecciones, y parecen tener efecto positivo en dolencias autoinmunes, como lupus eritematoso, miastenia gravis o esclerosis múltiple.

Fuente: Sociedad Española del Dolor online

Recorte de prensa, eltiempo.com (2008-01-31)

lunes, 4 de febrero de 2008

Cuando un ser querido pasa por esto

El dolor crónico no solo ataca a quien lo padece, sin también a sus relaciones familiares y sociales. Más propiamente dicho, ataca la gente cercana. Ante la impotencia y el desconocimiento, los que nos rodean pueden caer en actitudes erróneas en un intento de participar en la recuperación del paciente.

Las enfermedades crónicas presentan muchos retos en las relaciones en una época en la cual la comodidad y el respaldo social son de la mayor relevancia. He aquí unas maneras en las que puede ayudar:

* Sea paciente. Recuerde que su ser querido ha tenido que hacer muchos ajustes y está haciendo lo mejor que puede hacer.

* Proporcione consuelo frecuente de su amor y apoyo.

* Ofrezca ayuda práctica, como llevar recados, ayudar con las tareas domésticas y las compras.


* Lleve a su ser querido a citas médicas. Muestre interés en su cuidado y proporcione apoyo emocional.


* Encuentre la manera de pasar el tiempo juntos, realizando actividades de baja energía como ver una película o un video, comer algo, ir de día de campo, jugar un juego, sentarse en el parque o darle un masaje.


* No sienta que usted tiene que "arreglar" los problemas o dar recomendaciones. Muchas veces, el solo hecho de estar ahí y mostrar compasión es suficiente.


* Exprese agradecimiento por cualquier cosa que su ser querido pueda darle, a pesar de sus límites.


* Pregunte cómo puede ayudar a su ser querido.


* Exprese admiración por la fuerza y coraje que usted aprecia en su ser querido conforme sale adelante con los retos de la enfermedad.


* Su ser querido podría tener cambios en su estado de ánimo debidos al estrés y los retos de padecer una enfermedad crónica. No tome las reacciones emocionales como personales.


* Trate de ser sensible con los sentimientos de su ser querido. Escuche y aprenda a ser perceptivo.


* Manténgase en contacto con su ser querido. Incluso si él no está tan activo e involucrado en los intereses mutuos o reuniones como alguna vez lo estuvo, asegúrese de invitarlo de todas maneras.


Espere Cambios e incertidumbre. El paciente no sabrá como estará en un par de horas o en unos días. Algunas veces le tomará más tiempo que el de costumbre hacer ciertas cosas y será difícil para él hacer planes definitivos. Incluso, pordía no tener la energía para pasar tiempo con usted, en ciertas ocasiones. En algunos casos, hasta podría no recordar ciertas cosas. Y asuma que podría tener altas y bajas emocionales impredecibles.

Cuídese a Usted Mismo y Su Relación

El dolor crónico es una enfermedad difícil no sólo para el que la padece, sino para los que lo cuidan. Es normal sentirse desilusionado, impaciente, culpable, frustrado, indefenso y engañado. Es importante que tenga un cuidado adecuado de usted para que pueda proporcionar apoyo. Esto significa comer apropiadamente, hacer ejercicio con regularidad, controlar su nivel de estrés y hablar abiertamente sobre sus sentimientos con un miembro de la familia, un amigo, o un consejero profesional. Hable con su ser querido sobre como está afectando la enfermedad a su relación. Pregunte cómo se pueden ayudar entre ustedes. Tenga en mente que el apoyo de su familia y amigos es esencial para el bienestar de las personas con dolor.

Fuentes:

Grupo google FIBROAMERICA
Centers for Disease Control and Prevention
National Institutes of Health
Chronic Fatigue and Immune Dysfunction Syndrome Association of America
American Fibromyalgia Syndrome Association





miércoles, 30 de enero de 2008

Creencias erróneas acerca del dolor lumbar

Las creencias populares acerca del dolor lumbar no concuerdan con las evidencias científicas actuales, lo cual indica la necesidad de implementar estrategias para reeducar al público acerca de este trastorno.

Aunque las creencias, actitudes y expectativas parecen influir sobre la recuperación del paciente con dolor lumbar, se han realizado pocos estudios sobre las opiniones del público en general sobre este trastorno.

El Dr. Douglas P. Gross y sus colegas de la University of Alberta en Edmonton decidieron evaluar las creencias populares sobre dolor lumbar en dos provincias del Canadá para obtener información útil en el diseño de campañas educativas.

Los expertos realizaron encuestas telefónicas a 2400 adultos para obtener datos de edad, sexo, dolor lumbar reciente y pasado, estrategias de afrontamiento, y conocimiento de información en los medios sobre dolor lumbar y capacidad de persuasión de la misma.

Los participantes informaron una elevada prevalencia de dolor lumbar, con porcentajes de 83,8% para toda la historia vital y del 34,2% para la semana previa. En general, las personas encuestadas manifestaron una visión pesimista del trastorno. La mayoría señaló que el dolor lumbar empeora todo en la vida, puede eventualmente impedir el trabajo, y generalmente empeora con la edad.

Se recogieron opiniones mixtas acerca de la importancia del reposo y del mantenerse activo. Una minoría significativa (12,3%) informó haberse ausentado del trabajo debido a su último episodio de dolor lumbar. Estas personas tenían opiniones más negativas sobre el trastorno, incluyendo la creencia de que debe guardarse reposo hasta que el dolor lumbar cese. Las creencias populares recogidas en las 2 provincias canadienses no concuerdan con las evidencias científicas actuales acerca del dolor lumbar, concluyen los autores del estudio. Esta discrepancia indica la necesidad de implementar estrategias para reeducar al público acerca de este trastorno.


Spine 31(18):2142-2145, 2006
Editora Médica Digita

Relájate un rato