lunes, 25 de febrero de 2008

Un año de blog

De Vivir con Dolor. Gracias a quienes lo han leído, gracias a quien no conozco y gracias a quien me ha dado ideas. Este es mi espacio, monotemático, para escindir de mi blog personal, lo que, de pronto, hace de que el resto de mi vida parezca monotemático. El dolor sigue, igual que hace un año. Igual que hace dos. Igual sigue el. Quienes estamos alrededor lo comprendemos más, peleamos menos con el y hasta algunos hicimos las paces.


Felicitome, felicitote y felicítonos. De regalo, me llegó justo hoy, la confirmación de que colaboraré en un blog de difusión de salud. Pronto aparecerán mis reseñas ahí como Zamorán, se llama El blog sano. Este y el blog que arranqué la semana pasada México por Descubrir implican mi vuelta a la vida laboral después de una larga incapacidad y posterior renuncia. Vuelvo a ser parte de la población económicamente activa, y lo hago ¡que cosas! haciendo lo que por terapia empecé: escribir.

Cuando el dolor se empezó a quedar, quería decir muchas cosas, pero algunas no me atrevía a decirlas frente a frente, o simplemente no podía, así que escribí. Y me gustó. Empecé con mi blog personal, y mucho tiempo después con Vivir con Dolor

Aquellos días me atormentaba mi soledad frente a un teclado ¡que corta de vista estaba! no tenía claro que eso se volvería una pasión para mí, mi medio de comunicación, mi diario del dolor, mi centro oficial de gritos y llantos y mi porta tonterías favorito.

Gracias a R2rito que en sus mails desde Chicago elogiaba mi manera de escribir, gracias a Falazexy por aventarnos a nuestro taller literario, gracias a Lucas por procurarme amor, apoyo y la infraestructura necesaria para que siempre pueda escribir. Gracias a mis hermanas, mi mamá y nana por echarme porras, gracias a Toña, Kegel, la tocaya Torres y muchos, muchos amigos que dicen disfrutar mis letras. GRACIAS mayúsculas.

Que se cumplan los años que deban de cumplirse. Hay que tratar de no repetir el error de ser corta de vista. Abur.

miércoles, 13 de febrero de 2008

El dolor crónico altera el funcionamiento del cerebro

Un grupo de investigadores de Estados Unidos reveló que una serie de controles cerebrales realizados a personas con dolor crónico habían demostrado un estado de constante actividad en zonas que debían estar en reposo.

El hallazgo podría ayudar a explicar por qué esos pacientes presentan mayores tasas de depresión, ansiedad y otros desórdenes.

Los expertos señalaron que el dolor crónico parece alterar el modo en que las personas procesan información que no está vinculada con ese padecimiento.

"Al parecer, el dolor prolongado por mucho tiempo afecta la función del cerebro de responder incluso a tareas que demandan una atención mínima y que no tienen ninguna relación con el dolor", indicaron los autores en el Journal of Neuroscience.

Estudios recientes han demostrado que en las personas saludables ciertas regiones del cerebro toman el mando mientras se está en estado de reposo, algo conocido como "red en modo automático".

Esa red "se hace cargo de nuestro cerebro cuando está en reposo", explicó Chialvo durante una entrevista telefónica.

Cuando una persona realiza una tarea, la red se desactiva, señaló el autor; pero no lo hace en las personas con dolor crónico.

En cambio, una región frontal de la corteza cerebral fundamentalmente asociada con la emoción está constantemente activa, perjudicando el equilibrio normal.

Para estudiar esta actividad, Chialvo efectuó un control cerebral con resonancias magnéticas en 15 pacientes con dolor de espalda crónico y en 15 personas saludables. Los investigadores le pidieron a los participantes que efectuaran una tarea sencilla.

Enseguida, el equipo observó patrones específicos en los pacientes con dolor crónico.

"Lo que nos sorprendió es la diferencia en cuánto de su cerebro usaban para realizar la tarea comparados con las personas del grupo saludable", dijo Chialvo.

Los autores indicaron que los defectos en la red automática podrían explicar por qué las personas con dolor crónico tienen problemas de atención, de sueño e incluso depresión.

"Estos resultados sugieren que el cerebro de un paciente con dolor crónico no es simplemente un cerebro saludable que procesa información vinculada con el dolor, sino que está alterado por el persistente dolor de una manera similar a la que generan otras condiciones neurológicas relacionadas con problemas cognitivos", concluyó el equipo.

Fuente: Julie Steenhuysen/Reuters (España)

domingo, 10 de febrero de 2008

Literapia: leer en el hospital alivia el dolor y permite que el cuerpo enfrente mejor enfermedades.

La técnica comienza a ganar adeptos en el mundo porque la literatura, igual que ocurre desde hace décadas con otras artes (música, pintura o teatro), se está convertiendo en recurso terapéutico.

En España, donde la terapia ha ganado amplio terreno, existe un innovador proyecto en el que participan médicos, filólogos, psicólogos, profesores y escritores, quienes proponen el uso de la lectura y la escritura como un instrumento curativo más. Y no solo en enfermedades psicológicas, sino en dolores del cuerpo.

El proyecto Literapia se aplicará a niños y adultos hospitalizados dentro de una investigación en marcha, que se desarrolla en el Hospital Policlínico La Rosaleda, en Santiago de Compostela (España) y es impulsada por la fundación del mismo nombre.

"Los libros pueden ser otro elemento terapéutico, aún sin explorar suficientemente", señaló Manuel Freire-Garabal, profesor de Farmacología de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y miembro de Literapia.

Para Darío Villanueva, ex rector de la USC y director del grupo de trabajo de Literapia, "no se está hablando de que la lectura sustituya a la terapia farmacológica, sino que puede ser útil como tratamiento coadyuvante para algunas dolencias".

En el equipo participan expertos españoles y también procedentes de diferentes países europeos, como Lennart Levi, del instituto Karolinska (Suecia), o el psicólogo Marc Michelle, de la Universidad de Lieja (Bélgica).

Editoriales están interesadas.

Según los primeros resultados, la terapia puede ser más eficaz en las personas hospitalizadas que tienen una disponibilidad de tiempo absoluta y con una mayor proximidad con quienes los atienden.

La ventaja de este método respecto a la terapia con música es que leer y escribir son dos actividades más activas, ya que intervienen todas las facultades de la persona que lee, reacciona ante el estímulo activando su inteligencia y hace trabajar su imaginación, interpretando y completando la trama con elementos propios.

La iniciativa, que se encuentra en una fase de búsqueda del proyecto del género literario más adecuado para cada tipo de patología, ya cuenta con el apoyo de algunas editoriales, que están dispuestas a facilitar lecturas seleccionadas a los pacientes.

También pretende integrar en su comité a autores de relevancia mundial como J.K. Rowling, uno de los máximos exponentes de la literatura infantil y autora de la saga de Harry Potter.

Leer para que no duela.

Las obras literarias no solo entretienen y deleitan el alma de sus agradecidos lectores.

Según fuentes de la Sociedad Española del Dolor (SED), cuando un paciente está leyendo un libro durante cuatro o cinco horas con entusiasmo, atención y emoción, puede conseguir abstraerse de su situación y sentir que no está ingresado en un hospital debido a una enfermedad.

Esto, debido a que la literatura puede transportar al lector y al escritor en el espacio y en el tiempo, alejándolo del sufrimiento y el dolor.

Este fenómeno se debe a que una obra literaria puede separar a quien la lee del sufrimiento físico o psíquico, e introducirle en un universo de magia, fantasía o ficción, del que puede llegar a sentirse protagonista.

Esto puede, al mismo tiempo, proporcionarle al enfermo un estado de felicidad intenso y profundo, según han verificado los investigadores del grupo europeo Literapia.

Letras que aportan inmunidad.

* La literapia podría ser incluida dentro las llamadas medicinas complementarias como la homeopatía, la acupuntura o el naturismo. Se basa en los hallazgos de la psiconeuroinmunología.
* Se ha comprobado que disminuir los estímulos negativos mediante psicoterapia, fármacos o musicoterapia favorecen la respuesta inmunitaria a enfermedades como el cáncer o las infecciones.
* Sus técnicas favorecerían una respuesta inmunitaria al cáncer o las infecciones, y parecen tener efecto positivo en dolencias autoinmunes, como lupus eritematoso, miastenia gravis o esclerosis múltiple.

Fuente: Sociedad Española del Dolor online

Recorte de prensa, eltiempo.com (2008-01-31)

Relájate un rato