domingo, 25 de febrero de 2007

Mitos y realidades

¿Qué es dolor crónico?
“Suena a mucho dolor”
“A un dolor muy fuerte”
“El dolor no es una enfermedad, sino un síntoma”
“Significa que algo tienes, y que el dolor te está avisando”
“Que tienes muchos días con dolor”
“Algo importante debes tener, para que se justifique ese dolor”
“Busca otro doctor”
Estas son algunas percepciones que he escuchado o pensado respecto a dolor crónico.


Un dolor puede considerarse crónico, cuando ha permanecido más de seis meses y no cede con ningún tratamiento. Cuando cumple con éstas características, el dolor deja de tratarse como síntoma y empieza a tratarse como enfermedad.

¿Con qué se quita el dolor crónico?
“Con medicina”
“Los masajes son buenísimos”
“Métete a yoga, la meditación hace que desaparezca el dolor?
“No sé, pero ya no tomes medicina”
“Un buen revolcón, cura todo”
“¿Por qué no vas al psiquiatra?”
“Puede que la acupuntura te sirva”
“Que te operen otra vez, para que ya no tengas dolor”
Sugiere la gente y se los agradezco infinitamente, porque de tantas opiniones he armado la propia.


El tratamiento del dolor crónico deriva, principalmente, del origen de éste. Sea por un daño en el sistema nervioso, cáncer u otra razón. Una vez definido su origen, es adecuado un tratamiento multidisciplinario, porque así es esta enfermedad, afecta muchos factores de la vida de quien lo padece. Medicamento, terapia física y ayuda psicológica son los básicos.


¿Qué le pasa a alguien que tiene dolor crónico?
“Está de mal humor con la gente que convive”
“Deja de hacer su vida normal, porque no acepta lo que le pasa”
“Se siente triste de tener dolor”
“Se clava en el tema”
“Cree que le está pasando lo peor”
“Tiene días buenos y días malos”
“No debería cambiarle la vida, todos tenemos alguna u otra enfermedad”
Quizá es lo que han visto. Tal vez alguien les contó. Finalmente así aprendemos de muchas cosas en la vida. De vistas u oídas.


Si su vida cambia. No desaparece, ni se arruina, pero si cambia. Se deben plantear ajustes en el estilo de vida y en los aprendizajes más arraigados de la persona. Lo cual ni es fácil, ni se da en poco tiempo. Quienes vivimos esto, tenemos días “buenos” y días “no buenos”. Y los buenos, no significa que no haya dolor, sino que ese día es mejor que otros que hemos vivido.


Al tocar este tema, es imprescindible, hablar del “trío terrible”. Sufrimiento, insomnio y tristeza. Tengo dolor y me preocupo por ello, me deprimo y me pongo irritable. Esta depresión e irritabilidad me provoca insomnio y agotamiento y, a su vez, esto incrementa la depresión, irritabilidad y el dolor.

¿Quién puede ayudar a alguien con dolor crónico?
“Un doctor, depende que le duela”
“El psiquiatra”
“La pareja, es básica”
“Un algólogo”
“Nadie, la persona se debe ayudar así mismo”
“Solo Dios puede ayudarle”
“Las amigas, son re buenas para escuchar sus problemas, y con eso se le quita el dolor”
“¿Yo? ¡Ah chingao!”
“Deberías de ir con un huesero”

Vuelvo al equipo multidisciplinario. Los especialistas en tratamiento del dolor son los Algólogos. Mientras que los indicados para tratar adecuadamente la depresión, son los Psiquiatras. La especialidad médica que enseña las rutinas físicas convenientes, es la de los Fisioterapeutas. Los psicólogos pueden ayudar a cambiar conductas que beneficiarán a tener mejor calidad de vida. Y sin intención de ser romántica, la familia y los amigos, ayudan mucho. Y lo que ellos hacen no requiere estudios. El solo hecho de estar en un ambiente de amor, de buen humor y actividades sociales, permite que quienes estamos pasando por esto, vivamos momentos de satisfacción en días buenos y no tan buenos.


Tip para manejar el Estrés

Relájate un rato