viernes, 2 de enero de 2009

El Dolor y la Depresión

Vivir con dolor crónico ya es suficiente carga, sin embargo, suele venir en paquete con alguna otra enfermedad. Las personas con dolor que dura más de 6 meses (dolor crónico) suelen presentar depresión.

La depresión puede aumentar el dolor y puede hacer más difícil hacerle frente a éste. La buena noticia es que el duo dolor-depresión, no es indestructible. Hay tratamientos que alivian la depresión y hacen más tolerable el dolor.

A menudo, la depresión no se diagnostica, como tal, en pacientes con dolor crónico. Sin embargo es facilmente explicable que se presente a la par de éste padecimiento. El dolor crónico enciende el estado de estrés en el organismo. Un estrés que se prolonga mientras el dolor persista.

Se realizó una investigación comparando pacientes con dolor crónico y depresión con pacientes que solo sufren dolor crónico. Los resultados reflejan que los pacientes que padecen ambas enfermedades:

· Informaron un dolor más intenso

· Sienten menos control de sus vidas

· Usan estrategias de afrontamiento más insalubres

Por ello, se requiere un tratamiento conjunto para ambos padecimientos y desde distintos enfoques.

En cuestión de antidepresivos, los tricíclicos son eficaces pero efectos secundarios que los hacen poco tolerables en muchos pacientes. Antidepresivos más nuevos, como los inhibidores de recaptación de la serotonina y noradrenalida, funcionan también bien, con menos efectos secundarios.

El ejercicio es vital para personas con dolor crónico y benéfico para la depresión. Hacer un poco de ejercicio libera el mismo tipo de sustancias químicas cerebrales que los antidepresivos.

Ante el dolor crónico cambia la capacidad para trabajar, jugar, relacionarse, divertirse, etc. Todo implica adaptación. El objetivo a nivel personal es que la identidad del paciente no signifique ser una víctima, sino una persona con dolor.

La terapia cognitiva conductual ayuda a identificar los “pensamientos automáticos” que rodean a la persona, en este caso, a una persona con dolor. Estos pensamientos, a menudo, son distorisiones de la realidad. Con la terapia cognitiva una persona aprende como cambiar estos pratones de pensamiento y mejorar así, la experiencia del dolor. Igualmente, este tipo de terapia es un tratamiento efectivo para la depresión.

Vía: WebMD

Tip para manejar el Estrés

Relájate un rato